
Casa 91 Sopó
Vivienda
- Ubicación
- Sopó, Cundinamarca, Colombia
- Área
- 355 m²
- Año
- 2024
- Estado
- Construido
- MSNM
- 2800
La casa se posa sobre la montaña y deja que el horizonte la atraviese.

El paisaje entra por cada borde que la casa decide abrir.
Ubicada en el paisaje montañoso de Sopó, Casa 91 surge como una respuesta sensible a las condiciones climáticas y al carácter natural del territorio. El proyecto entiende la vivienda como un organismo que dialoga permanentemente con el entorno, aprovechando la topografía, la orientación solar y las visuales para ofrecer una experiencia de habitar profundamente conectada con el paisaje. La arquitectura se desarrolla mediante una composición horizontal de volúmenes puros que se integran con el relieve y reducen su impacto visual sobre el terreno. La transparencia de sus fachadas diluye el límite entre interior y exterior, permitiendo que la luz natural, la vegetación y las vistas se conviertan en parte esencial de la experiencia espacial. Más que una vivienda, Casa 91 propone una manera consciente de habitar, donde el confort no depende exclusivamente de sistemas mecánicos, sino de decisiones arquitectónicas que aprovechan las condiciones naturales del lugar. El resultado es un equilibrio entre eficiencia, bienestar y permanencia, donde la sostenibilidad se manifiesta como una cualidad inherente al diseño.

El paisaje entra por cada borde que la casa decide abrir.
La implantación y orientación del proyecto maximizan la captación de radiación solar durante las horas de mayor incidencia, favoreciendo la calefacción natural de los espacios interiores y reduciendo la demanda energética. Las amplias superficies acristaladas permiten una elevada iluminación natural y establecen una relación visual continua con el paisaje, mientras que los aleros controlan la incidencia del sol en las horas de mayor intensidad, evitando el sobrecalentamiento estacional. La distribución espacial favorece la ventilación natural y la continuidad entre las áreas sociales, las terrazas y los espacios exteriores, fortaleciendo la conexión entre arquitectura y naturaleza.
La arquitectura está en el detalle.
Casa 91 se implanta sobre la pendiente mediante una composición de planos horizontales escalonados, que permiten adaptarse al terreno y reducir el impacto de la vivienda sobre el paisaje. Los volúmenes se proyectan hacia las visuales, mientras los grandes voladizos generan protección, sombra y espacios intermedios entre la arquitectura y la montaña.








