
Casa VM Valle Alto
Vivienda
- Ubicación
- La Calera, Cundinamarca, Colombia
- Área
- 559.75 m²
- Año
- 2024
- Estado
- En construcción
- MSNM
- 2800
Arquitectura que enmarca el territorio, mientras la vida transforma sus espacios.

La montaña no se contempla: se enmarca.
Casa 55 plantea una manera de habitar la montaña a partir de una arquitectura que enmarca, acompaña y respeta el paisaje. Su composición se organiza alrededor de dos grandes planos que se proyectan sobre la topografía y orientan las visuales hacia los cerros sabaneros de Bogotá, convirtiendo el paisaje en una presencia constante dentro de la vivienda. Concebida para una familia en crecimiento, la casa propone una arquitectura capaz de evolucionar con sus habitantes. Sus espacios flexibles permiten diferentes formas de apropiación y convivencia, mientras patios y jardines interiores introducen la naturaleza en el centro de la vivienda, diluyendo los límites entre adentro y afuera. La materialidad refuerza este diálogo con el entorno. El acero, el acero corten y la madera combinan solidez y calidez, construyendo una expresión contemporánea que, lejos de competir con el paisaje, busca integrarse a él. Casa 55 es, en esencia, una vivienda pensada para crecer con su familia y permanecer vinculada al territorio que la rodea.
El acero se oxida; la arquitectura permanece.
Casa 55 es una vivienda de 559.75 m², desarrollada para responder a las condiciones particulares de un terreno de topografía compleja en La Calera. La implantación aprovecha los desniveles naturales para organizar el programa arquitectónico y generar diferentes relaciones entre los espacios interiores, los patios y el paisaje. El proyecto incorpora una materialidad de acero, acero corten y madera, seleccionada por sus cualidades estructurales, de durabilidad y expresión. En el interior, la carpintería y los detalles constructivos adquieren un papel fundamental, integrándose al diseño para resolver almacenamiento, funcionamiento y transición entre los diferentes ambientes con precisión.
Entre planos, luz y paisaje, la casa encuentra su lugar.
Los patios y jardineras interiores funcionan además como dispositivos bioclimáticos: permiten el ingreso controlado de luz y radiación solar, favoreciendo la ganancia térmica durante el día y contribuyendo al confort de los espacios interiores durante las horas de menor temperatura. Una arquitectura precisa y contemporánea, donde topografía, materialidad, paisaje y vida familiar se integran en una misma estrategia de diseño.










